Archivo del blog

viernes, 6 de julio de 2018

A veces,
el precio a pagar 
es demasiado alto.
La mirada del otro,
entre perdida y compasiva,
ajustando inútilmente 
sus coordenadas 
para encontrarle sentido 
a cada palabra
que decimos
en el idioma
de los que
se pierden
por no dejar
nunca
de buscar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario