Te asesinan
con respuestas
que nacieron
gastadas.
Te huelen
el culo
los perros
que cuidan
el jardín
de las decisiones
correctas,
y vos
sintiendo
que sos bueno
vas por
la vida
con
una granada
en la
boca
hecha
de todas
las
preguntas
que
te podrían
salvar.
La gente
que justifica
las balas
de los que
disparan
escondidos
tras un
uniforme,
olvidaron
que alguna
vez
tuvieron corazón
y que no tenían
miedo
de
usarlo.
Ahora
solo cargan
un motorcito
que los lleva
a decir
cosas
que solo tienen
sentido
para el habitante
de un país
que desean Cielo
y apesta
a
Infierno.
Alguien
se desarma,
se muestra
vulnerable
frente
a
quien
amó.
Hoy
ese
sentimiento
es una
estrella
muerta
que aún ilumina
los pedacitos
que no encuentran
la manera
de volver
a
ser
aquel
que
por amor
se
desarmó.