Y el Cielo apareciò
por fin,
frente a mì,
gracias a que mi mirada
ya no veìa mansa,
al Destino por el que siempre
pensè
que merecìa sufrir.
por fin,
frente a mì,
gracias a que mi mirada
ya no veìa mansa,
al Destino por el que siempre
pensè
que merecìa sufrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario