la derrota
para encontrar
la forma
de que
se haga
costumbre
esto
de vivir
un día
igual
al
otro
y que no
duela
tanto
como
para
hartarse
y querer
ser fuego
en un mundo
en el que
todos
se acostumbraron
a ser
agua
que ni
siquiera
hace ruido
al ser
evaporada.
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