Te levantás
todos los días
porque
es lo que
hay que hacer.
Antes sabías
o no te importaba
el porqué.
Ahora esa duda
es cicatriz
de flecha
a una puerta de emergencia
que nunca
se abre.
No se prende
fuego
ningún mundo
salvo
el de nuestro
deseo,
suicidado,
cansado
de que dibujes
mapas
de fugas
que insistís
cada noche,
en
perder.
todos los días
porque
es lo que
hay que hacer.
Antes sabías
o no te importaba
el porqué.
Ahora esa duda
es cicatriz
de flecha
a una puerta de emergencia
que nunca
se abre.
No se prende
fuego
ningún mundo
salvo
el de nuestro
deseo,
suicidado,
cansado
de que dibujes
mapas
de fugas
que insistís
cada noche,
en
perder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario