Estamos
tan hechos mierda,
tan castrados
en nuestra capacidad
de goce,
tan rebalsados de culpa proletaria,
que muchos de nosotros
nos enfermamos
solo
en nuestros días de descanso.
No vaya a ser que el Patrón sufra
nuestra justificada
ausencia.
tan hechos mierda,
tan castrados
en nuestra capacidad
de goce,
tan rebalsados de culpa proletaria,
que muchos de nosotros
nos enfermamos
solo
en nuestros días de descanso.
No vaya a ser que el Patrón sufra
nuestra justificada
ausencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario