Pequeño dragón que incendias mis ruegos,
has violado por primera vez
el único de mis mandamientos:
Que nada se haga pidiendo excusas,
que las explicaciones solo las dan
los cobardes.
No quiero la baba de la mirada piadosa,
satisfecha de mi confesión.
Odiaré cada palabra de comprensión
que mis ojos mastiquen.
Se hace o no.
Y el resto es la mentira
con las máscaras con las que el tiempo las disfrazó.
Sobre esa base,mi pensamiento.
Que lo demás sea un cielo roto
por el que camina el viento.
has violado por primera vez
el único de mis mandamientos:
Que nada se haga pidiendo excusas,
que las explicaciones solo las dan
los cobardes.
No quiero la baba de la mirada piadosa,
satisfecha de mi confesión.
Odiaré cada palabra de comprensión
que mis ojos mastiquen.
Se hace o no.
Y el resto es la mentira
con las máscaras con las que el tiempo las disfrazó.
Sobre esa base,mi pensamiento.
Que lo demás sea un cielo roto
por el que camina el viento.
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