Hoy conversé
con alguien
que cometía
ad infinitum
el asesinato
de poseer
una mirada
digerida
en juegos absurdos
de capitalismo,
entretenimiento caníbal
y un leve fascismo
que lo divertía
lo suficiente
para ignorar
el dolor
de ese
que era yo
un desconocido
que moría
queriéndolo,
mientras
él
como tiro de gracia
insistía
en disfrazarlo
de amigo.
con alguien
que cometía
ad infinitum
el asesinato
de poseer
una mirada
digerida
en juegos absurdos
de capitalismo,
entretenimiento caníbal
y un leve fascismo
que lo divertía
lo suficiente
para ignorar
el dolor
de ese
que era yo
un desconocido
que moría
queriéndolo,
mientras
él
como tiro de gracia
insistía
en disfrazarlo
de amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario