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jueves, 2 de noviembre de 2017



Mis sueños
son demasiados
y el tiempo
escaso,
como
para pedir
piedad
a una vida
sociópata
que se entretiene
cortando cabezas
mientras
te ilusiona
con posibilidades
que requieren
una valentía
que sobornás
para que
se suicide
cada vez
que
pedís clemencia
a quien no te
la quiere
dar.

(Anoche,3 am,
 te susurra
 un enemigo
 que te quiere:
"Están los
 que lloran
 Y están
 los que
 luchan.)

Que queda,
más que
tomar aire
pararse
subir la guardia
abrir
bien los ojos
y
hacer las cosas
que nadie
va a hacer
por nosotros,
aún

(remarco
ese "aún"
que llevo
tatuado
para que
me recuerde
lo que nunca
debo olvidar)

Sigo:

aún


con el corazón
roto.


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