La lluvia
trae un mensaje matòn.
No pide permiso.
Se impone.
Te acaricia la cara
con la suavidad
de un suboficial
de
policía provincial,
en un asalto al Cielo
sin escalas,
sin tregua,
o te parte el corazòn
como quien està
pensando en otra cosa,
distraído
en una tarea
ingrata
pero que
debe hacer
porque
hay que
comer,
trabajar,
preocuparse
por comprar cosas
y tener miedo
de perderlas,
tener hijos
y odiarlos
algunas veces
y agradecerles
otras tantas
porque distraen
y distraído
no ves
que no se vé
NADA
al final
del tunel
Y
encontrarte gente
que
alguna vez
te entusiasmó
pero ya no
pero seguir
porque
que feo
estar solo
y
morirse,
pero mejor
no pensar en eso
pensar
en cosas lindas
como el amor
o tetas
o gatitos
o mejor
no pensar.
Y llueve
Y a la ciudad
se le ven
las arrugas
y a vos
tambien.
Y en el medio,
nada.
La tibieza
no es
para dìas
de lluvia.
trae un mensaje matòn.
No pide permiso.
Se impone.
Te acaricia la cara
con la suavidad
de un suboficial
de
policía provincial,
en un asalto al Cielo
sin escalas,
sin tregua,
o te parte el corazòn
como quien està
pensando en otra cosa,
distraído
en una tarea
ingrata
pero que
debe hacer
porque
hay que
comer,
trabajar,
preocuparse
por comprar cosas
y tener miedo
de perderlas,
tener hijos
y odiarlos
algunas veces
y agradecerles
otras tantas
porque distraen
y distraído
no ves
que no se vé
NADA
al final
del tunel
Y
encontrarte gente
que
alguna vez
te entusiasmó
pero ya no
pero seguir
porque
que feo
estar solo
y
morirse,
pero mejor
no pensar en eso
pensar
en cosas lindas
como el amor
o tetas
o gatitos
o mejor
no pensar.
Y llueve
Y a la ciudad
se le ven
las arrugas
y a vos
tambien.
Y en el medio,
nada.
La tibieza
no es
para dìas
de lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario