Mis días son
a veces
un Cielo
y otras
un Infierno,
pero
en ambos
bailo,
aún triste
y aún
enfermo
Porque
aprendí
desde chico
a intentar
siempre
hacer
lo que
deseo.
Y porque
me intoxico
con todo
lo que quiero,
pero jamás,
con mis
lamentos.
Que
otros,
esclavos
del Tiempo
mansos
de
pensamiento
y
tranquilos
en su
desesperación,
esperen
recen
confíen
en el Destino
o la suerte
Corderos
deprimidos
por el Lobo
que nunca
fueron.
a veces
un Cielo
y otras
un Infierno,
pero
en ambos
bailo,
aún triste
y aún
enfermo
Porque
aprendí
desde chico
a intentar
siempre
hacer
lo que
deseo.
Y porque
me intoxico
con todo
lo que quiero,
pero jamás,
con mis
lamentos.
Que
otros,
esclavos
del Tiempo
mansos
de
pensamiento
y
tranquilos
en su
desesperación,
esperen
recen
confíen
en el Destino
o la suerte
Corderos
deprimidos
por el Lobo
que nunca
fueron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario