Archivo del blog

viernes, 20 de octubre de 2017

Mis días son 
a veces 
un Cielo 
y otras 
un Infierno,
pero
en ambos
bailo,
aún triste
y aún 
enfermo
Porque
aprendí
desde chico
a intentar
siempre
hacer
lo que
deseo.

Y porque 
me intoxico 
con todo 
lo que quiero,
pero jamás,
con mis 
lamentos.


Que 
otros,
esclavos 
del Tiempo
mansos
de 
pensamiento
y
tranquilos
en su
desesperación,
esperen
recen
confíen
en el Destino
o la suerte
Corderos
deprimidos
por el Lobo
que nunca
fueron.



No hay comentarios:

Publicar un comentario