Archivo del blog

miércoles, 12 de julio de 2017

Todo
lo mío
me es
ajeno.

Un color
carmesí
en mis dedos
delata
que algunos
sentimientos
han asesinado
a quien fuí.

(Uno nunca
está a salvo,
y es mejor
que sea así.)

La seguridad
y el confort,
solo
para los
tibios
que se enamoran
de su propia voz.

Hoy entiendo
todo
un poco menos.

No importa.

Llego
a cada día
como
a un
mundo
nuevo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario