que justifica
las balas
de los que
disparan
escondidos
tras un
uniforme,
olvidaron
que alguna
vez
tuvieron corazón
y que no tenían
miedo
de
usarlo.
Ahora
solo cargan
un motorcito
que los lleva
a decir
cosas
que solo tienen
sentido
para el habitante
de un país
que desean Cielo
y apesta
a
Infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario