Y el camino
por fin
apareció frente a mí,
gracias
a que mi mirada
ya no veía mansa
al Destino
por el que siempre
pensé
que merecía
sufrir.
Y cuando
pude responder,
viví.
por fin
apareció frente a mí,
gracias
a que mi mirada
ya no veía mansa
al Destino
por el que siempre
pensé
que merecía
sufrir.
Y cuando
pude responder,
viví.
No hay comentarios:
Publicar un comentario