Archivo del blog

viernes, 15 de febrero de 2019

Sonreíste
(como cada día)
a todos
los que no saben
quien sos.
Y a pesar de eso
te sentís tan solo
que hasta el amanecer
te dolió.
Te has guardado todo
y nada de eso
te sirvió
para vivir mejor.

El mundo te ahoga
en un vaso
que tu propia existencia
llenó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario