Se acomodó
en el andén.
Hasta su propia silla
trajo.
Cuando el tren
llegó
por fin,
pensó
que venía muy lleno
estaba muy sucio
no le gustaban
algunas caras.
"Quizás el próximo
sea el ideal!"
le susurró
burlona
la cobardía.
Y la verdad es
que estaba cómodo
solo esperando
algo
que
nunca
deseó
realmente.
en el andén.
Hasta su propia silla
trajo.
Cuando el tren
llegó
por fin,
pensó
que venía muy lleno
estaba muy sucio
no le gustaban
algunas caras.
"Quizás el próximo
sea el ideal!"
le susurró
burlona
la cobardía.
Y la verdad es
que estaba cómodo
solo esperando
algo
que
nunca
deseó
realmente.
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