Otro dìa perfecto.
Un sol agrietando la lìrica
que pensabàmos
se nos habìa muerto dentro.
Tanto entusiasmo por algo
que siempre nos termina
lastimando las manos.
Y por la gloria
que nunca siquiera nos raspò
Por la ingenierìa en sacar
de nosotros lo peor.
Por la verdad como bandera
de un ejèrcito que nos derrota
mientras hacìamos la siesta
pensando que todo
iba mejor.
j
Un sol agrietando la lìrica
que pensabàmos
se nos habìa muerto dentro.
Tanto entusiasmo por algo
que siempre nos termina
lastimando las manos.
Y por la gloria
que nunca siquiera nos raspò
Por la ingenierìa en sacar
de nosotros lo peor.
Por la verdad como bandera
de un ejèrcito que nos derrota
mientras hacìamos la siesta
pensando que todo
iba mejor.
j
No hay comentarios:
Publicar un comentario