El verano
no llega.
Asustado
del invierno
que
llevamos
dentro.
En este país
nacido
viejo,
en un continente
sin placer,
se pudren
cadáveres
que todavía
hablan
de lo que
nunca
van
a
hacer.
Cerré
los ojos
Abrí
mi corazón
Un viento
helado
me recordó
que el abismo
invita
con dulzura
al horror
de sufrir
por voluntad
propia.
Suenan
peor
las mentiras
que decimos
creyendo
que
son
verdad.
Con compasión
el aire
que nos rodea
hace silencio
piadoso
ante la
incapacidad
que diariamente
demostramos
al observar
el mundo
y negarnos
a
entenderlo.
Te mienten
aquellos
que dicen amarte
Los que
te
odian
no necesitan
hacerlo.
La niebla
es
una lluvia
cobarde.
Ser alguien
que golpea
todas
las tormentas
esperando
que
la lluvia
lo
perdone.