El sol
sobre
la cara,
algunas veces,
es una pausa
que contiene un amor
que no se entiende
muy bien
de donde viene,
pero que se
agradece,
especialmente
en días como
hoy,
en
un otoño
particularmente
duro,
mientras
tratás
de no desarmarte
de regreso
a
casa.
Un murmullo
contínuo,
permanente.
Una nube
de desesperación
Millones
pidiendo
auxilio
mientras
los que podrían
ayudar
se masturban
con sus
infímos logros,
dibujos toscos
en el cielo
por los que
no vale
la pena
siquiera,
el cansino
esfuerzo
de levantar
la
mirada.
Cuidar
los dientes
para siempre
poder
morder
la mano
del
amo.
Lloro
en todas
las películas
Lo hago por
lo que
veo
pero en realidad
lloro
por cada exacto
instante
en el que
lo debí
hacer
y no
quise,
no supe
como,
no me atreví
no pude.
Hoy
martes
pintás
un cuadro
Tu foto
del presente
para no
pensar
en el
lienzo
en blanco
la canción
muda
que nos
va a dar
terror
mañana.
Nadie
forja
nada nuevo
si no
es
a
los
golpes.