A veces
en este mundo,
un corazón
que late
muy fuerte
es un conejito
en la nieve
tratando
que los lobos
no lo vean.
Nunca hubo
el amor
que yo
necesitaba
Lo que
me daban
simple
y
desesperadamente
lo aceptaba.
Lo llamamos Amor
Lo explicamos
dibujando
con el dedo
en el aire
Como quién
grita
"quien es?"
a la oscuridad
Como quien
llama
charco
a un
tsunami
pretendiendo
que sabemos
nadar
en algo
que no entendemos
y que
a vos
y
a
mí
nos va
a
ahogar.
Lo que suele
suceder:
En las urgencias
pedimos auxilio
gritando
ciego
a oídos
que hace rato
están muertos
para
vos.
Pd:
De las
profundidades
se
sale
siempre
solo.
Las lágrimas
que hoy
lloras
son el mar
que se va
a quedar
dentro
tuyo,
esperando
con paciencia,
que algún
día
tus pensamientos
quieran
por él
navegar,
ignorando
la posibilidad
espantosa
de que
quizás
no hay
ninguna
forma
de poder
flotar.
Las tragedias
siempre
se explican
fácilmente.
La mía,
en estos
renglones
cansados:
Todo
lo que
me pasó
a mí.
Nunca
le pasó
a
ella.
Fin.