Vamos
hacia
el Amor
oliendo
nafta
y con un
cigarrillo
en la
mano.
No hay más
expectativa
que
respirar.
De esa manera
se rechaza
al dolor,
a lo que no
viene
nunca,
a la espera
que
desespera.
Y así,
siendo
tu sonrisa
una cicatriz
feliz,
matas palabras
para no
sentir,
te alivia
el padecer
de otros,
más inocentes
en esto
del
sufrir,
ves en el
horizonte
la imposibilidad
de
sentir,
sumas
días
y restas
vida,
y nada de
eso
es tan
importante
como
para
intentar
algo
más
que
simplemente
seguir.