Blog personal de Javier Galvagni
Cuando alguien
no hace
lo que tendría
que hacer,
el curso
de la Vida
se altera,
como un río
que enloquece,
y que
provoca
inundaciones
que ahogan
a todos
los que
nunca
quisieron
aprender
a
nadar.
Se quedan
esperando
y
desesperando
en un lugar
en el que
cambió
todo.
Los modos,
lo dicho
y lo
callado.
Y en el medio
de todo esto
presumen victoria
de cada uno
de sus
fracasos
y así
maquillan
el porvenir
para no saltar
del primer
puente
que no
se animen
cruzar.
Quién pudiera
poder,
y no quedarse
solo
en el
querer.
Corrijo:
en el mal
querer,
en ser
la promesa
de un mudo
que nadie
entiende
ni quiere
entender.
A veces
te hunde
quien te quiere,
y te salva
quien
no debía.
De adolescente
todo parece
eterno
El Mal
principalmente.
Más tarde
te das cuenta
que no,
que todo
alguna vez
termina
El Bien,
Llevo una maldición conmigo:
Soy curioso.
Siempre.
Aún
para lo que va a doler.
Hoy
me siento
bien.
Tanto
que besaría
a los ojos
aquellos
que han
enloquecido
por estar
hartos
de lo que
ven
todos
los
días.
Careces
de la necesaria
ternura
para asesinar
recuerdos
que corren
como niños
por el living
de tu
mente
gediendo todo
con inocencia
destrucción.
no puedo
con la
trompada
de tristeza
infinita
que es
un viejo
paseando
a un
perrito
tan
viejo
y tan
como
él.
Vi todo
tarde.
Las sugerencias
dadas
no funcionaron.
Los consejos
los di,
en forma
de
bombas,
que pueden
explotar
en
cualquier
momento,
divertido
por esa ruleta
rusa,
aburrido
de escuchar
siempre
lo mismo.